Into the Wilderness

Sólo es posible realizar un nuevo urbanismo siendo críticos con cómo se articulan las nuevas periferias en la actualidad. El proyecto parte de unas directrices claras de investigación, delimitadas por la comprensión infraestructural del proyecto como determinación de resolver el diálogo entre el paisaje natural antropizado, la capacidad de desarrollo urbano de las nuevas ciudades, y las lógicas de movilidad.

Es necesario cuestionar las condiciones dadas desde una posición analítica, que ponga en crisis las coordenadas de origen del proyecto. De este modo, «Into de Wilderness» evita la concepción común del trazado urbano como una entidad formal estricta que responde a los intereses de un diseñador individual, introduciendo transversalmente una serie de cuestiones que forman parte del contexto en el que se desarrolla el ejercicio: político, estético, socioeconómico, tecnológico y filosófico.

Las cuestiones que rodean el planteamiento inicial del paisaje infraestructural y su relación con lo doméstico se introducen mediante la lectura activa de teorías y técnicas contemporáneas para dotar al proceso de un contenido propositivo que construya una propuesta valiosa para nuestro tiempo. Desarrollamos estas ideas en cuatro pasos:

El primer paso fue plantar la semilla de un sprawl ecológico. Sustituyendo la malla infraestructural habitual de trazados rígidos hacia un suelo vivo, reconociendo el desarrollo de todos los seres vivos que comparten la tierra que pisamos. Las calles dejarán de ser superficies de asfalto y hormigón para convertirse en estratos abiertos.

El segundo paso es establecer la densidad urbana como una herramienta performativa y receptiva desde el núcleo verde hasta sus bordes construidos. La escala de la arquitectura mantendrá una relación dialéctica con la vida cotidiana en las plantas bajas, potenciando las economías locales y los talleres urbanos.

El tercero es transformar la manera en la que nos desplazamos diariamente, potenciando el transporte público existente y conectando el tejido urbano con nodos estratégicos a los que se pueda llegar fácilmente a pie o en bicicleta. Los coches quedarán relegados a las zonas periféricas, contenidos en unos volúmenes de uso flexible que evolucionarán con el paso del tiempo para adaptarse a la transformación ecológica.

El último paso es apostar por una política generativa; crear una retícula estratégica para el diseño del urbanismo, la vivienda y el desarrollo arquitectónico que permita que el emplazamiento crezca con la mayor flexibilidad posible a través de asociaciones de múltiples agentes involucrados.

La sostenibilidad, la conciliación, el cuidado y el respeto por el medio ambiente son las herramientas urbanas que definen «Into the wilderness» y aquellas que transformarán la ciudad hacia un nuevo ecosistema urbano.

Premio:

1er Premio Runner-Up Ex Aequo.

Arquitectos:

Alejandro Caraballo Llorente, Carlos Rebolo Maderuelo, Pepe Lacruz Vela.

Encargo:

Stadt Wien (City of Vienna) / Wohnfonds Wien (Housing Fund Vienna) / Bundesministerium – Kunst, Kultur, Öffentlicher Dienst uns Sport (Federal Ministry – Art, Culture, Public Service and Sport) / Europan Austria

Vía de participación:

Concurso público

Superficie:

350.000 m2

Aquí puedes ver información adicional del proyecto:

Sólo es posible realizar un nuevo urbanismo siendo críticos con cómo se articulan las nuevas periferias en la actualidad. El proyecto parte de unas directrices claras de investigación, delimitadas por la comprensión infraestructural del proyecto como determinación de resolver el diálogo entre el paisaje natural antropizado, la capacidad de desarrollo urbano de las nuevas ciudades, y las lógicas de movilidad.

Es necesario cuestionar las condiciones dadas desde una posición analítica, que ponga en crisis las coordenadas de origen del proyecto. De este modo, «Into de Wilderness» evita la concepción común del trazado urbano como una entidad formal estricta que responde a los intereses de un diseñador individual, introduciendo transversalmente una serie de cuestiones que forman parte del contexto en el que se desarrolla el ejercicio: político, estético, socioeconómico, tecnológico y filosófico.

Las cuestiones que rodean el planteamiento inicial del paisaje infraestructural y su relación con lo doméstico se introducen mediante la lectura activa de teorías y técnicas contemporáneas para dotar al proceso de un contenido propositivo que construya una propuesta valiosa para nuestro tiempo. Desarrollamos estas ideas en cuatro pasos:

El primer paso fue plantar la semilla de un sprawl ecológico. Sustituyendo la malla infraestructural habitual de trazados rígidos hacia un suelo vivo, reconociendo el desarrollo de todos los seres vivos que comparten la tierra que pisamos. Las calles dejarán de ser superficies de asfalto y hormigón para convertirse en estratos abiertos.

El segundo paso es establecer la densidad urbana como una herramienta performativa y receptiva desde el núcleo verde hasta sus bordes construidos. La escala de la arquitectura mantendrá una relación dialéctica con la vida cotidiana en las plantas bajas, potenciando las economías locales y los talleres urbanos.

El tercero es transformar la manera en la que nos desplazamos diariamente, potenciando el transporte público existente y conectando el tejido urbano con nodos estratégicos a los que se pueda llegar fácilmente a pie o en bicicleta. Los coches quedarán relegados a las zonas periféricas, contenidos en unos volúmenes de uso flexible que evolucionarán con el paso del tiempo para adaptarse a la transformación ecológica.

El último paso es apostar por una política generativa; crear una retícula estratégica para el diseño del urbanismo, la vivienda y el desarrollo arquitectónico que permita que el emplazamiento crezca con la mayor flexibilidad posible a través de asociaciones de múltiples agentes involucrados.

La sostenibilidad, la conciliación, el cuidado y el respeto por el medio ambiente son las herramientas urbanas que definen «Into the wilderness» y aquellas que transformarán la ciudad hacia un nuevo ecosistema urbano.

Premio:

1er Premio Runner-Up Ex Aequo.

Arquitectos:

Alejandro Caraballo Llorente, Carlos Rebolo Maderuelo, Pepe Lacruz Vela.

Encargo:

Stadt Wien (City of Vienna) / Wohnfonds Wien (Housing Fund Vienna) / Bundesministerium – Kunst, Kultur, Öffentlicher Dienst uns Sport (Federal Ministry – Art, Culture, Public Service and Sport) / Europan Austria

Vía de participación:

Concurso público

Superficie:

350.000 m2

Aquí puedes ver información adicional del proyecto:

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